¿Puedo dejar mi casa en herencia a una ONG o a un amigo?

Dejar en herencia a quien queramos no siempre es posible. El Código Civil establece como herederos forzosos a hijos, padres o cónyuge.
Recibir una herencia en España no solo consiste en adquirir bienes o dinero, sino que también implica la obligación de pagar el Impuesto de Sucesiones. Este tributo grava el traspaso del patrimonio después del fallecimiento de una persona. Lo cierto es que en nuestro país no existe una libertad absoluta para poder dejar una vivienda en herencia a quien queramos. La ley, más concretamente el Código Civil, protege a una serie de familiares como herederos forzosos. Estamos hablando de hijos, padres o cónyuge viudo.
Esto quiere decir que tan solo se podrá dejar una casa en herencia a quien consideremos si no existen este tipo de herederos forzosos. Cada vez es más frecuente encontrar a personas que quieren dejar su inmueble a amigos e incluso ONGs. Esto ha generado una duda en la sociedad: ¿es legal hacer esto?
¿Es posible dejar la casa a un amigo u ONG?
La respuesta es sí. Es un acto totalmente legal. Eso sí, hay que tener en cuenta que se deben respetar los límites de la legislación si hay herederos forzosos. Esto quiere decir que puede ser una solución perfecta para esas personas que no tienen descendencia. ¿Y a quién se puede dejar la casa? Aquí existe varias opciones: amigos, parejas que no estén casadas, instituciones públicas u ONGs y fundaciones.
En lo que respecta a las herencias y a la transmisión de bienes inmuebles, es fundamental que todo quede definido con la mayor claridad posible. Si el objetivo es dejar una vivienda a una persona concreta, contar con un testamento resulta totalmente necesario porque es el documento que garantiza que la voluntad del propietario se respete tras su fallecimiento.
Para asegurar que una vivienda pase a la persona que uno elige, es fundamental seguir una serie de pasos esenciales. El primero de ellos es acudir a un notario, quien se encargará de dar validez legal a este proceso. Después, es necesario identificar de forma precisa al heredero y detallar claramente el inmueble que se desea transmitir. Finalmente, se procede a la firma del documento, siendo un testamento abierto notarial, uno de los más comunes en nuestro país.
En ausencia de testamento, se activa la sucesión intestada, un procedimiento legal que se aplica cuando no existe voluntad escrita. En este caso, no es posible elegir libremente a los herederos, ya que la ley establece el orden de sucesión.
